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Lo más fuerte que se ha dicho de Nietzsche

George Brandes, Nietzsche. Un ensayo sobre el radicalismo aristocrático, México, Sexto Piso, 2004

 

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“Nosotros los más ancianos, que acompañamos a Nietzsche en su vida y vimos con cuánta pasión, amargura y fracaso combatió contra la indiferencia del mundo no podemos dejar de admirarnos al ver cómo el autor desconocido se hizo figura célebre. Ninguno de sus contemporáneos tuvo tal suerte”, escribió el filósofo danés George Brandes (1842-1927), al referirse a la influencia que tuvo Friedrich Nietzsche tras su muerte en el año 1900 con una literatura dedicada a vituperar los prejuicios morales propios.

Brandes, quien tuvo amistad con Nietzsche, conoció su amplia obra de manera íntegra y supo de qué manera cada uno de sus libros corresponde a una etapa de su vida y pensamiento. De modo que este viejo ensayo trata del concepto de aristocracia presente en la obra de Nietzsche, texto que leyó él mismo durante su estancia en Niza, según puede conocerse por un apéndice que compila la correspondencia entre ambos, en el que se puede leer, por ejemplo, “la expresión radicalismo aristocrático que usted me dirige, me agrada. Permítame decirle que es lo más fuerte que de mí se ha dicho”.

 El concepto de aristocracia en Nietzsche está ligado al de civilización, pues la idea dominante de su pensamiento es que la inmensa mayoría de los hombres son sólo un rodeo de la naturaleza para crear media docena de grandes hombres, de genios. Por tanto, para él una civilización es aquella en la que una sociedad o un pueblo se entrega de manera íntegra a la creación de esos grandes hombres, mientras que lo opuesto a la civilización es el empeño de las masas en hacer imposible la producción de grandes hombres.

Para Nietzsche de nada vale la mejoría material de todos los hombres en tanto no contribuya a la genialidad. Aunque se opuso al pesimismo de Schopenhauer, sentencia sobre su época: "a pesar de los progresos rápidos e innegables en todos los dominios técnicos y especiales de la ciencia, las condiciones de existencia de los grandes hombres han mejorado poco; sí, se puede decir que el resentimiento respecto a todo lo que es genial se ha recrudecido más bien que disminuido”.

Quizá lo mejor del ensayo de Brandes es que está libre de los prejuicios o ideas preconcebidas con las que ahora nos enfrentamos respecto a Nietzsche, por lo que representa tanto una inmejorable opción para quien desea tener un primer acercamiento a su obra, como una lectura obligada para aquellos que se consideren conocedores de ella.