|
El nombre como
marca: web contact
Hace una década el dominio www.sixdegrees.com quiso constituirse
como un punto de encuentro para todo mundo con la idea de que cada quien está
vinculado con todo individuo a no más de seis personas que se conocen entre sí.
Funcionaba como un gran directorio que permitía mostrar círculos de amigos,
intercambiar mensajes, publicar notas y, lo particular del modelo, ver la
información de los amigos de los amigos. Los inscritos al sitio llegaron a un
millón hasta que en 2001 dejaron de aumentar de manera importante como muestra
de que causaba cada vez menos interés entre los internautas.
Entonces llegó a su final.
Años después los sitios del tipo web contact-social networking,
tales como Hi5, Facebook,
Facebox, Wayn y MySpace, se han vuelto muy importantes tanto por el número
creciente de participantes como por constituirse para ellos en medios de
comunicación que implican su participación activa y creativa. Su éxito parece
deberse a las nuevas aplicaciones y herramientas con las que cuentan, que
permiten incorporar imágenes fijas y en movimiento, videos y sonidos, lo que
permite hacer de cada perfil personal un discurso multimediático
particular. Paralelamente al desarrollo de estas aplicaciones, como influencia
para el auge del fenómeno hay que destacar la popularización de las cámaras
digitales y de los sitios gratuitos para hospedar imágenes y videos como Photobucket, Slide y YouTube.
Antes que sitios de red social, habría que pensarlos como sitios
para publicitar individuos. En efecto, cada quien se ha vuelto su publicista,
el nombre propio se ha vuelto la marca de cada persona y su perfil en estos
sitios es su anuncio comercial. Como juego o videojuego para adulto, su encanto
radica en que son entretenidos, en la fascinación que causa el diseño y en el
placer de ver la información y las imágenes especialmente de gente que no se
conoce, que parece habitar en un ambiente idílico, opulento, glamoroso.
Entornos en los que todo mundo es hermoso, interesante y divertido, colmado de
elogios, felicitaciones y demás manifestaciones de afecto.
Como es arriba, es abajo, dice la máxima del hermetismo. Lo que
quiere decir que la sociedad es una representación del orden cósmico.
Análogamente, como es lo virtual, es lo real. Las redes sociales internáuticas reproducen simbólicamente las desigualdades
socioeconómicas al hacer evidentes los grupos a los que se pertenece y al
controlar la admisión de solicitudes de amigos o contactos, e incluso de
limitar la posibilidad de ver el perfil sólo a quienes obtienen la aceptación a
su solicitud. La importancia de un perfil, el éxito de la marca personal, se
manifiesta en la centralidad que ocupa en una red, en constituirse en un nodo,
en la exhibición de la importancia o popularidad por el número de “amigos” o
contactos y la importancia de ellos expuesta en sus estilos de vida, por la
cantidad de “visitas” y mensajes elogiosos que recibe, evidencias todas de la
posesión de capital social. Como en toda publicidad exitosa, en estos sitios
hay una mezcla de falsificación con seducción y de identificación con
aspiración. Somos, también, lo que parecemos.
|