untitled


 

 

Derechos Humanos. Dignidad y conflicto

Morales Gil de la Torre, Héctor (Coordinador), Derechos Humanos. Dignidad y conflicto, México, Universidad Iberoamericana, Centro de Integración Académica, 1996, 170 pp.

 

Un conjunto de especialistas de la UIA contribuyen, desde sus distintos enfoques disciplinarios, al análisis de la situación de los derechos humanos en México y de las experiencias de organizaciones para su promoción y defensa. Asimismo, aportan estrategias sociales en este mismo sentido. Una preocupación continua es la definición misma de los derechos humanos y el problema de su fundamentación.

En la discusión teórica se plantean problemas en los que difícilmente se piensan. Por ejemplo, dinamismos sociales como la democracia no necesariamente favorecen la defensa de los derechos humanos, pues mientras los derechos políticos se identifiquen con los derechos del ciudadano —y no de la persona— la democracia será un instrumento de control político. La organización para hacer valer los derechos humanos aparece entonces como un fenómeno político pues implica establecer condiciones para  la libertad de expresión y de asociación. El texto deja ver que la lectura de la situación de los derechos humanos se hace ahora a través de las organizaciones no gubernamentales como nuevas formas de participación social, fenómeno que constatamos al ver que  son cotidianamente noticia en la prensa.

Un conjunto de capítulos tienen como común denominador el tema de la relación integral de los derechos humanos con el orden económico y político. Al respecto, los autores coinciden en señalar que se mantiene un proyecto de desarrollo que, por excluyente e impositivo, es violatorio de los derechos humanos, lo cual se refleja en la marginación y empobrecimiento de grandes grupos sociales.

Se plantea también la relación de los derechos humanos con sectores sociales y la situación en que viven. En este contexto adquieren suma importancia cuestiones como los derechos ambientales para plantearlos como punto de referencia que debe orientar el desarrollo y la justicia social.

Lo que redondea esta obra como un estudio completo de la situación de los derechos humanos en México, es la presentación de testimonios de quienes viven inmersos en la actividad de la defensa y la promoción de los mismos. Destaca en particular un capítulo sobre la participación de los católicos como un actor significativo, tanto en el ámbito organizativo como en el educativo.