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La importancia de Internet en las acciones comunicativas de la democracia parlamentaria
—El caso del sitio www de la Cámara de Senadores de la LVII Legislatura—
Internet: nueva herramienta para la democracia participativa en la relación entre electores y legisladores Uno de los hechos inéditos en la LVII Legislatura que concluye el 30 de agosto, ha sido la creación y publicación de dos sitios en Internet con información extensa, detallada y actual de sus actividades. Desde 1997, año en que inició esa legislatura, tanto la Cámara de Diputados como la de Senadores entraron en la dinámica informativa en la que se incorporaron los sitios gubernamentales más importantes: Presidencia de la República; administración pública central y paraestatal; gobiernos de los estados, y congresos locales. Las razones para estas acciones comunicativas se encuentran tanto en el orden de los valores democráticos como en el de necesidades prácticas. Por un lado, el proceso de democratización de las instituciones políticas y de las prácticas políticas implica una nueva relación entre los actores políticos, los diversos medios informativos, y el conjunto plural y heterogéneo de una ciudadanía cada vez más crítica que demanda el respeto a sus garantías individuales y derechos sociales. Por otra parte, si los imperativos democráticos no fuesen suficientes, había que aprender la lección que dio el EZLN al gobierno salinista y al zedillista en sus primeros años, cuando quedó demostrado que Internet es un espacio en el que más vale participar inteligentemente que ignorarlo o soslayarlo. Si las libertades de asociación, expresión y difusión de las ideas se han consagrado como requisitos de la democracia liberal, el derecho y el deber a la información —garantizados por el Artículo 6° constitucional—, constituyen exigencias imperativas para la legitimidad y credibilidad de los gobiernos electos y, sobre todo, para el ejercicio de sus responsabilidades y los resultados que el conjunto de la sociedad demanda. De este modo, así como la prensa es un poder fáctico que hace contrapeso a los poderes republicanos —a la vez que es actor imprescindible en la mediación de las relaciones entre gobernantes y gobernados; y entre elegibles y electores—; Internet se erige como herramienta que facilita la transparencia de los procesos electorales (como se comprobó el pasado 2 de julio), y en medio de información directa y permanente entre la ciudadanía y las instituciones políticas republicanas.
Foros en Internet: nuevos espacios para lograr consensos y fortalecer la legitimidad de la práctica legislativa deliberativa Si la democracia implica el deber de los elegidos de informar a sus electores y el deber de los electores de supervisar la delegación de sus responsabilidades en sus representantes, Internet constituye un medio privilegiado en la relación elector – legislador, pues permite la información cotidiana de manera completa de las actividades legislativas que se realizan en las cámaras, con la ventaja de que esta información permanece disponible para cuando cada ciudadano tiene el interés y el tiempo disponible para ello. Tener esta información en línea también resulta de gran utilidad y valía para el legislador, pues le permite conocer y recordar la información que se va generando a lo largo de la legislatura, por ejemplo, otras iniciativas que ya se hayan presentado sobre un asunto particular, así como los dictámenes y discursos en tribuna referentes al mismo. Todo ello con ventajas sobre medios impresos, pues las herramientas del navegador le permiten hacer búsquedas precisas para hallar rápidamente los textos que se refieren al tema de su interés. Internet constituye, de este modo, un archivo práctico y completo que esta a su disposición en cualquier lugar y momento. Otra ventaja que Internet tiene para el legislador, consiste en la respuesta que la ciudadanía realiza de su trabajo parlamentario. Por ejemplo, el senador Francisco Salazar Sáenz, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología, luego de realizar una convocatoria, recibió a través de Internet más de 250 opiniones y propuestas referentes a la iniciativa para el Fomento a la Ley para la Investigación Científica y Tecnológica, lo cual permitió un enorme ahorro en tiempo y dinero tanto para la Cámara como para los grupos de opinión involucrados; y, lo más importante, estas respuestas a través de Internet constituyeron una aportación importante para la elaboración de dicha ley. Así, iniciativas de ley que causan polémica en la opinión pública, pueden ser consultadas antes de que sean dictaminadas por las comisiones correspondientes y presentadas al Pleno para su votación. Quien tenga interés en conocer alguna iniciativa, puede hacerlo de primera fuente y de manera completa, sin la mediación relatada, resumida o reseñada del periodista; además de que puede externar, compartir y confrontar su opinión al respecto. Un caso concreto en el que Internet hubiera servido para este propósito, puedo haber sido el de la recién aprobada (26 de abril de 2000) reforma a la Ley General de Salud por la que se regula el marco jurídico de donación de órganos, que tanta polémica causó, pues prevalecieron dudas que hubiera alcanzado los consensos suficientes entre todos los mexicanos, lo cual constituye una muestra de que el potencial de Internet es todavía insuficientemente ponderado por algunos o muchos legisladores para realizar consultas públicas de temas específicos, situación paradójica ante una realidad en la que los legisladores son conscientes del costo político que puede causarles la aprobación de una iniciativa impopular. Podemos decir, entonces, que Internet es una herramienta capaz de contribuir a la construcción de una democracia deliberativa, ya que al abrir una discusión pública sobre las más diversas políticas, posibilita la construcción espacios de negociación y de formación de consensos fundados, pues, una democracia dialógica no es simplemente una extensión de la democracia liberal, sino la creación de formas —como dice Anthony Giddens— de intercambio social que reconstruyen solidaridades.
Servicios informativos públicos del sitio en Internet del Senado de la República En el caso del Senado de la República, entre el conjunto de informaciones más importante que ofrece al público interesado se encuentran: directorios de senadores, fracciones parlamentarias, comisiones y áreas administrativas; semblanza curricular de todos los senadores; descripción de las actividades propias del senado y su organización; legislación; información y catálogos de la Biblioteca "Melchor Ocampo"; los archivos de boletines de prensa y de versiones estenográficas; y un buzón electrónico. Cabe destacar que parte importante del trabajo legislativo con frecuencia no se realiza durante las sesiones de los periodos legislativos, sino en el seno de las comisiones, donde se discute, analiza y se logran los consensos necesarios para elaborar una iniciativa o para dictaminarla antes de enviarla al Pleno. Y a través de Internet se puede saber mucho de esta labor de la que poco y pocas veces se puede conocer a través de la prensa. De allí la importancia de que varias comisiones se dieran a la tarea de publicar su información en el sitio del Senado. Al concluir la Legislatura, hay en el Senado 19 sitios de comisiones, de un total de 68; y de los 127 senadores, solamente uno, Manuel Medellín Milán, tiene una página personal en el sitio del Senado. Los sitios de cada una de las comisiones mantienen cierta uniformidad en su presentación y temáticas de contenidos. Por un lado, tienen los colores y el escudo institucional, y coinciden, en general, en el capitulado de sus secciones: un directorio de los senadores que conforman la comisión, documentos de reuniones de trabajo, ligas a otros sitios y algunos documentos referentes a la materia de trabajo propia de cada comisión; pero cada una tiene su propia personalidad, en tanto la información también varía dependiendo de los criterios del senador que preside cada comisión y de la materia singular de cada una. Resulta destacable el caso del sitio en Internet de la Comisión de Educación, presidida por Elba Esther Gordillo, pues difunde su dirección electrónica entre sus públicos meta (legisladores, universidades, trabajadores de la educación, bibliotecas, investigadores, etc.) por medio de carteles, correo electrónico, e intercambio de ligas con otros sitios, lo cual demuestra su interés en informar sus actividades y mantener un diálogo con todos ellos. Por otra parte, los boletines del Senado, con todo y la oficialidad de que pueden ser acusados, cumplen con la responsabilidad mínima de informar lo que ocurrió, lo cual con frecuencia no se registra en las noticias que los medios difunden, pues destacan declaraciones que los legisladores hacen a preguntas específicas sobre asuntos completamente diferentes a los trabajos que el legislador acaba de realizar. De modo que ante la opinión pública pasa completamente inadvertida alguna reunión de trabajo que hubiera resultado interesante por tratarse de asuntos que le atañen, pero sólo se enteró de que las opiniones del legislador sobre otros asuntos. Además, Internet constituye una herramienta para el trabajo parlamentario, en tanto el sitio del Senado ofrece también un servicio valioso hacia el interior de la institución pues —en tanto se mantiene actualizado permanentemente, permite a su personal actualizar su información en la medida de sus requerimientos. Por ejemplo, los cambios en los directorios pueden conocerse casi de inmediato a través de Internet, lo cual es una gran ventaja sobre el directorio impreso, el cual puede tardar semanas o meses en llegar a cada oficina; y contar con las versiones estenográficas de las sesiones el mismo día en que se realizan, permiten agilizar la elaboración de información para la toma de decisiones de los legisladores.
La necesidad de incorporar Internet en una estrategia comunicativa en la LVIII Legislatura La LVIII Legislatura se encontrará ante una experiencia en lo que se refiere al uso de Internet que nos permite esperar mejores servicios para la relación entre la ciudadanía y los legisladores. Una posible agenda de las páginas www de las cámaras legislativas debería incluir, además de los ya mencionados, los siguientes servicios: · Herramientas de búsqueda que permitan al navegante encontrar la información que requiere de la manera más rápida posible. · Foros de discusión en los que la ciudadanía debata sobre asuntos pendientes por legislar o ya legislados. · Agenda legislativa, en la que la ciudadanía pueda tener conocimiento de los asuntos que se van a tratar en cada periodo ordinario de sesiones. · Mapa del sitio, dada la enorme dimensión de su tamaño y de la multitud de posibles capitulados y subcapitulados. · Puede esperarse que desde el inicio todas las comisiones tengan su sitio con un mínimo de información que incluya el directorio de sus integrantes, de las iniciativas que le han sido turnadas, las que están en estudio y las que ya dictaminó; incluso del propio cuerpo de las iniciativas con su exposición de motivos, consideraciones y objetivos; y los acuerdos establecidos por los legisladores durante la instalación de cada Comisión y en sus reuniones de trabajo. · Es deseable que cada Comisión incorpore en su sito a lo largo de la Legislatura información que ella misma vaya generando, como informes periódicos de sus actividades; desarrollo de su plan de trabajo; foros de opinión referentes a iniciativas de leyes; gestoría a solicitudes de la ciudadanía; las versiones estenográficas de sus reuniones de trabajo; y resúmenes informativos y de análisis de la materia que le compete. Por ejemplo, que allí se dijera que el senador o el diputado fulano de esa comisión participó en un congreso en el extranjero presentando una ponencia en la que dijo tal y cual cosa Todo este esfuerzo sería inútil sin normas que garanticen la actualización permanente de la información que se mantiene en línea, de modo que el plan de trabajo para el desarrollo de los sitios en Internet de los órganos legislativos requiere una planeación estratégica de su comunicación, para que se mantenga una coherencia con el conjunto de medios y acciones comunicativas, así como con los criterios institucionales que deben regirlos. Y deben fortalecerse los canales de intercambio informativo mediante la oportunidad, la pertinencia, la transparencia; de modo que pueda hablarse de una autentica comunicación entre ciudadanos y legisladores. |