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Siete hábitos del crítico altamente eficaz
Resumen ejecutivo para ser un
ensayista de éxito
I. Benchmarking
Para ser un crítico de
éxito, primero tiene que identificar a qué o a quiénes va a criticar. No busque
un nicho, vaya por todas las canicas y seleccione un objetivo ampliamente
conocido. Puede ser Estados Unidos, el neoliberalismo, la globalización, Wal
Mart, la derecha, el PAN, el presidente, los medios de comunicación, la
televisión, el cine de Hollywood, el clero, las maquiladoras, el Banco Mundial o
algo por el estilo.
No se preocupe porque sus
competidores ya hayan saturado el target
ni por el prestigio de sus marcas como escritores. Piense que a Big Cola no le
importa que Coca-Cola domine el mercado, lo que abundan son consumidores de agua
gasificada sensibles a pagar menos por lo mismo y lectores ávidos de confirmar
sus prejuicios o creencias.
II. Know how
Tenga cuidado de que al
objeto de su crítica pueda atribuirle cualidades como la maldad, la negligencia
o la estupidez y ¡hágalo! No importa si tiene esas cualidades o no, concéntrese
en atribuírselas o reconocerlas. Sea como Apple contra Microsoft. Usted puede,
por ejemplo, ser un crítico de El Sistema. Abundan consumidores de críticas a El
Sistema dispuestos a pagar más por lo mismo.
Vuélvase el denunciante.
Descubra en el Pato Donald a un agente de la CIA o en el osito Bimbo a un
juramentado del Yunque. Una y otra vez refiérase a ese objeto de su crítica,
enfatice las cualidades que le caracterizan y repúdielas dramáticamente. Pronto
será reconocido como un especialista en la materia, un experto en ese tema; lo
buscarán para entrevistas y, tal vez, lo invitarán a participar en encuentros de
escritores.
III. Social responsiveness
Si ya sabe a qué o a quién
critica, ahora tiene que saber a qué o a quién defiende. Abundan los grupos
vulnerables y las mayorías sufrientes o agraviadas. Seleccione una causa
conmovedora: pobres, indígenas, emigrantes, mujeres maltratadas, infantes en
situación de calle… hay tantos. El corazón del Teletón… es usted.
Vuélvase el caudillo
cultural de sus defendidos: emprenda cruzadas o gestas literarias, artísticas e
intelectuales. Firme desplegados en los que se muestre agraviado por cualquier
ofensa a sus defendidos o, mejor, convoque usted a ello. En su defensa invente
palabras (que le den punch en la
prensa) y dramatice. (Asegúrese de que su nombre figure entre los más picudos y
no vaya a quedar en “y 500 firmas más” de perdedores y segundones).
A nombre de sus defendidos
reciba los premios y reconocimientos que por ello le otorguen. Acéptelos con
humildad, pero no niegue los elogios.
IV. Branding
No le eche crema a sus
tacos. ¡Atásquelos! Es más, ni siquiera le ponga tacos a su crema. Ésa es la
mejor manera de posicionar su nombre como una marca reconocida en el mercado. Es
decir, no pierda el tiempo en argumentaciones, en esfuerzos tontos por ser
congruente ni en cualquiera otra pretensión de fundamentar de manera veraz o
lógica sus textos.
La objetividad no existe.
El mercado de la crítica es una competencia entre subjetividades y gana el que
es capaz de
posicionar mejor la suya. Lo único que
usted tiene que demostrar es que sabe, que es un genio, y la mejor manera de
demostrarlo es parecerlo.
V. Tools: some candide suggestions
Recuerde que al editor, al
jurado, al lector y a otros stakeholders
se les gana con emotividad, sentimentalismo, así que propicie procesos de
identificación con ellos. Sedúzcalos así:
- Adorne su retórica como si fuera un
árbol de Navidad.
- No basta que use un adjetivo por
cada sustantivo. Use tres, cuatro o más. Incluso omita el sustantivo.
- En el principio fue el adjetivo:
adjetive sustantivos, sustantive adjetivos.
- Invente palabras que sean
retorcidas, complicadas, raras o que combinen idiomas. Eso le dará un toque
cosmopolita y de creatividad neologista.
- Póngale prefijos a todo: post, neo,
contra, alter, etcétera.
- Salpíquelo de referencias a vacas
sagradas, clásicos y celebridades internacionales para que dé la impresión de
que usted ha leído y entendido mucho.
- Hable en plural (nosotros) cuando se
refiera a sus defendidos y en singular (yo) cuando haya que demostrar erudición.
VI. Leadership
Todos provienen de
espermatozoides que ganaron carreras a millones de sus pares, pero del que usted
proviene está dotado con el gene de la certidumbre. Usted es un triunfador y
tiene la seguridad en sí mismo que no tienen seis mil millones de monitos equis.
El mundo está lleno de gente que duda, que no sabe, que no confía en sí misma y
necesita a quien le dé certezas.
Nunca dude. Nunca matice
sus afirmaciones. Su juicio es la medida de la verdad y su gusto la norma de lo
correcto. Exprese sus sentencias en superlativos. Sea como Dios Padre y no como
Dios Hijo: Él creó al mundo con nombrarlo. Usted creará la realidad
etiquetándola.
VII. Marketing BTL
Escribir es un requisito
para ser escritor, pero no es lo más importante para lograr el éxito. Para ser
una celebridad tiene que performar escénicamente su marca y usted es su
principal medio de promoción. Se trata de llevar un estilo de vida que tiene que
ver con estar en los lugares inn con
la gente
cool que promueva su carrera o por lo
menos funcione como agencia publicitaria. Vuélvase uno de ellos y después su
líder. El cultivo de estas amistades funcionará como un sistema que le garantice
el intercambio de elogios, favores económicos y prestigio. Entonces, quien ose
disentir de sus aseveraciones o dudar de su juicio será descalificado como
envidioso, resentido, ardido o pendejo. Recuerde que pose mata texto y conecte
mata talento.
Hágase ver explicando
películas de David Lynch como si usted fuera el único que las ha entendido, pero
hágalo del modo más complicado que pueda. No importa si no las ha visto. Hable
mucho: de su amistad con artistas, creadores y celebridades, de sus viajes y
estilo de vida. Preferentemente hágase rodear de un grupo de aplaudidores o gruppies que celebren todo lo que usted
haga y diga. Es una inversión que redituará a su fama. En público, sea locuaz,
parlanchín y gesticulador. Sea un showman
y las masas se rendirán a sus pies. Libre como el viento y peligroso como el
mar.
Por último, sea constante
en la implementación de estas claves y… fíjese: había una vez un joven
estudiante que quería ayudar a la Humanidad a ser mejor. Creía que con talento,
creatividad y conocimiento podría hacerlo y le echaba muchas ganas. Iba camino a
ser un clasemediero promedio. Una noche se le apareció en su sueño un ángel, y
le dijo “el hábito hace al maestro, pero el
management hace al mejor”. Ese joven era Bill Gates.
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