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Lotería de
conspiraciones
Hace cinco años Consulta Mitofsky realizó la encuesta Los Mexicanos
y las Conspiraciones. La conclusión principal fue que “tenemos
tendencia a creer en las versiones no oficiales”. ¿Qué puede
esperarse respecto a un virus nuevo cuando entonces 22 por ciento
respondió que las pirámides fueron construidas por extraterrestres?
¿Que la epidemia de
la influenza es una farsa? ¿Que es un invento de los poderosos para
propósitos perversos? ¿Que los medios de comunicación tratan de
manipular nuestras mentes y voluntades para distraernos de problemas
reales? ¿Un nuevo “chupacabras”? A este tipo de relatos que hacen
inferencias desproporcionadas a partir de la interrelación
arbitraria de premisas se le llama teoría de la conspiración.
Se caracteriza por la suposición simplista y moralista de que los
males que padecemos son deliberados, que han sido causados por pocos
poderosos en perjuicio de la mayoría por medio del secreto y la
manipulación.
Las siguientes son
algunas versiones conspiracionistas sobre el virus de la influenza
porcina y las acciones sanitarias para su control, que han sido
publicadas en varios foros en Internet de diarios nacionales o en
sus secciones de cartas de lectores.
La
megatransa trasnacional.- Una actriz
asegura que “en los medios de comunicación, se está preparando a la
opinión pública” para que “algunos funcionarios públicos, amafiados
con laboratorios farmacéuticos” hagan fortuna con 6 mil millones de
pesos de un fondo que creará la Secretaría de Hacienda para “gastos
catastróficos” (sic). Según ella, uno de los operadores de
esta multimillonaria transa es… ¡el presidente de Francia!, pues
cuestiona: “¿No es ése uno de los negocitos que vino a arreglar
Sarkozy en su última visita a México?”.
La
rebelión de los escépticos.- Un grupo
de profesores considera que la información sobre “lo que ocurre en
el país” no es “veraz”, por lo que dudan “de lo que se nos dice”.
Sólo podrían creer en lo que les dijeran al respecto los expertos
“quienes están obligados a informar al pueblo”. En tanto, se
refieren a la epidemia como “supuesta”.
El
compló.- Si bien esta versión reconoce
que el virus y la enfermedad son reales, la interpretación es que se
utilizan para una nueva etapa de “la campaña sucia” del PAN. Lo que
pretende “el desgobierno” es la “privatización de la salud en
México”, que resulta de “la dependencia y subordinación de México al
imperialismo y a los organismos financieros internacionales”. No
falta quien encuentra una prueba de ello en que los cubrebocas son
azules.
La
cortina de humo.- Según las numerosas
variaciones de esta conspiración, la influenza es una gripe común y
corriente, una distracción para que no prestar atención a los
“verdaderos problemas”. Desde Oaxaca, el director de un diario local
cuestiona: “¿Qué trata de ocultar la autoridad?”, “la teoría de la
conspiración sale a flote irremediablemente”.
Los
ancianos de Sión.- No podía faltar la
versión antisemita. Transcribo la ortografía y puntuación tal como
la publicó su autor, alias “CAUTELOSO”: la epidemia “es una farsa
para activar la economia vean las compras de pánico en farmacias y
tiendas de autoservicio. Esto es orquestado por los Judios dueños de
farmaceuticas que mueven al mundo”.
El
Apocalipsis.- Es la versión
escatológica: los virus existen, pero son el resultado de un ajuste
de cuentas entre dios y el diablo, por culpa de los hombres que se
portan mal. Junto con “la droga”, “el SIDA”, la contaminación, la
pornografía, etcétera, esta es una evidencia más de que está cerca
el fin de los tiempos o del mundo.
Ocho
Monos.- En este caso sería Ocho
Cerdos. Sus creyentes afirman que seguramente es un virus
“modificado en laboratorio para enfermar mucha gente y los ojos se
pongan ahí y no en la crisis”. Tiene dos variantes principales: que
fue un ataque terrorista o que Estados Unidos-Obama “nos mandó” el
virus.
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